Asperger: Síndrome de Asperger y perfeccionismo

“Penny, Penny, Penny”. Si ha visto The Big BangTheoryreconocerá esta divertida frase que resume la excéntrica personalidad del físico teórico Sheldon Cooper. El científico de la popular serie, se caracteriza por ser demasiado perfeccionista y rutinario. Si algún acontecimiento escapa de sus planes, sus compañeros deberán soportar su enojo incluso durante semanas. Sheldon vive su vida basándose en sus perfectos programas, y por supuesto, tiene Asperger.

El Síndrome de Asperger (SA), es un trastorno del desarrollo, que afecta la manera de relacionarse y  el entendimiento de las convenciones sociales de quienes lo padecen.

Una de las características más comunes en personas con Asperger es el perfeccionismo, definido por la Real Academia Española (RAE), como la tendencia a mejorar indefinidamente un trabajo sin decidirse a considerarlo acabado. Para ellos, incluso los detalles más insignificantes pueden ser mejorados. Sheldon por ejemplo, no es capaz de sentarse en un lugar si antes no ha analizado la mejor opción, examinando la densidad de los cojines, los patrones de corriente del aire y la dispersión de la luz.

Por supuesto, debido al género de esta producción televisiva, es probable que el comportamiento del físico teórico se lleve a un nivel de exageración para generar diversión. Sin embargo, los “aspies”, realmente necesitan sentir que todo lo tienen bajo control,  desarrollando esta tendencia a la excelencia, como lo indica la Federación Asperger España, una entidad sin ánimo de lucro de interés público y social.

Pero, poner estándares muy altos en cuanto a los objetivos o actividades diarias, tarde o temprano “pasa la factura”.

“Una persona perfeccionista es aquella que en todo momento está sufriendo y fomenta su inseguridad, ya que quiere llegar a una perfección tal que, o cree que la consigue o no dará por terminada la acción que realiza. Lo normal es que pierda tanto tiempo en realizar acciones cotidianas que tenga que descuidar su vida personal”, explica Fernando Miralles, profesor de Psicología de la Universidad CEU San Pablo(España), sobre el aspecto negativo de este rasgo de personalidad.

El perfeccionismo se encuentra fuertemente vinculado con la falta de confianza y seguridad. Es decir, estas personas no suelen sentirse conformes con su esfuerzo, aunque definitivamente sea mucho mayor que el de los demás. Se juzgan y lastiman constantemente en la ansiada búsqueda por la inalcanzable perfección.

Según la Presidenta de la Asociación Nacional de Psicólogos clínicos y sanitarios de España (ANPCS),Josefa Pérez, cualquier error o imperfección que cometan, significará para ellos una falta de valor personal. “Tanto aciertos como fallos, no siempre son valorados desde la objetividad, sino desde el fracaso personal”, comenta la especialista.

En consecuencia, padecen de baja autoestima, sentimientos de culpa, pesimismo, depresión, ansiedad, cansancio excesivo, falta de motivación, problemas digestivos, intestinales, cefaleas tensionales, jaquecas y dermatitis.

“Las personas demasiado perfeccionistas podrían llegar a tener el temido trastorno obsesivo-compulsivo, y tendrán que ir a un facultativo para poder disminuir los síntomas de ansiedad y malestar”, comenta Fernando Miralles. El trastorno obsesivo – compulsivo es desarrollado por “aspies”en varias ocasiones.

Por otro lado, el perfeccionismo produce el rechazo de las personas, quienes se alejan por temor a ser criticados en sus labores, e incluso, para evitar “contagiarse” de la tensión.

El perfeccionismo forma parte del Asperger, por lo que resulta complicado suprimir esta característica. Sin embargo, hay maneras de controlarlo para minimizar sus consecuencias negativas y en cambio, maximizar sus beneficios, como lo son la capacidad de cumplir metas, la pasión por el trabajo y el alto nivel de compromiso.

El “aspie”, puede iniciar empleando técnicas de relajación que lo ayuden a disminuir su ansiedad y a sentirse más calmado en el momento de comenzar una actividad. Por otro lado, es importante que las personas cercanas a él lo ayuden a respetarse, incluso cuando comete errores.

Enséñele con el ejemplo que todos se equivocan y es importante aceptarlo sin desanimarse, así lo ayudará a aumentar su tolerancia a la frustración. Implíquelo en actividades recreativas, como deportes o música, para que tenga un recurso de liberación.

Valore siempre su esfuerzo, no el resultado, así  él entenderá que el proceso es incluso más importante que lo que se obtiene al final.

Algunas teorías indican que grandes personalidades de la historia, como Albert Einstein, e Isaac Newton eran “aspies”. Si esto fuera cierto, definitivamente sus personalidades perfeccionistas los ayudaron con los grandes aportes que ofrecieron a la humanidad. Todo es valioso si se desarrolla de manera equilibrada, incluyendo el perfeccionismo.

¿Le gustó esta información?

Conozca un poco más de nosotros:

www.aletheia.com.pe

Aletheia Internacional
Centro de Soluciones Psicopedagógicas
(01) 255 8800  Anexo 34 ó 35
contacto@aletheia.com.pe
¡Solicite su Consulta Gratuita, estamos en Miraflores y Los Olivos!
Previous Post
Next Post

1 Comment

Comments are closed.