¿El Método Tomatis logra la comunicación social en personas con Asperger?

Él es muy inteligente, tiene un vocabulario altamente extenso y sofisticado, puede comprender conversaciones de temas complejos y especializados, pero no logra involucrarse con éxito en conversaciones casuales y cotidianas. Él tiene Asperger y su perfil lingüístico parece tener el único objetivo de informar, dejando de lado el de relacionarse ¿Existe una forma de superar esta  controvertida característica? La hay, y su nombre es Método Tomatis.

La forma de hablar, es probablemente, la manera más efectiva de reconocer a una persona que posee Síndrome de Asperger (SA). Y es que, es evidente su peculiar forma de conversar, que parece no gozar de empatía, amabilidad o, en algunas ocasiones, de educación. Incluso, aquellos que no están familiarizados con la condición, suelen tildarlos de pedantes, crueles, engreídos o malcriados.

Por supuesto, todos estos adjetivos no son correctos para catalogar a alguien que simplemente no nota las deficiencias en su lenguaje social. El Síndrome de Asperger, es un trastorno profundo del desarrollo, que entre otras cosas, afecta la capacidad de comunicación de los individuos.

Este perjudicial síntoma, tiene su raíz en la “ceguera mental” que produce el daño de las neuronas espejo en las personas que tienen Asperger. Estudios recientes publicados en la revista especializada Scientific America, confirma que las neuronas espejo, encargadas de la cognición social y el reconocimiento de las emociones y reacciones ajenas, tienen un accionar deficiente en aquellos que padecen SA, originado probablemente por un desequilibrio químico en sus cerebros.

Sin que estas neuronas trabajen correctamente, los individuos pierden la capacidad de interpretar las situaciones alrededor de los otros, e incluso de asociar las emociones ajenas con las suyas. Por ello, a menudo, no son capaces de involucrase en temas que no son de su interés, tienen dificultades en el reconocimiento del tono de voz y la intensión de las palabras, y realizan interpretaciones puramente racionales de los mensajes.

Así pues, mantienen conversaciones monótonas, no comprenden ironías, bromas o sarcasmos, realizan preguntas repetitivas, tienen dificultades para seguir instrucciones, y en ciertas situaciones, pueden parecer crueles o maleducados al emitir opiniones fuera de lugar o hirientes, por no comprender cómo dichas palabras pueden dañar al otro. Son, en conclusión, extremadamente sinceros e inocentes.

El Método Tomatis, estimulación neuroauditiva que utiliza el canal sonoro como principal medio, estimula estas neuronas espejo, mejorando así el nivel de empatía de quien tiene Asperger, y de esta forma, aumentando su capacidad de comunicación social.

A través de sonidos – específicamente escogidos – que se emiten por el canal óseo (con vibraciones en la parte superior del cráneo), y aéreo (por el pabellón de la oreja), Tomatis potencia las zonas del cerebro relacionadas con dichas habilidades y además, mejora la conexión de las neuronas espejo con el resto del circuito nervioso.

Es importante resaltar que el plano motor, que es potenciado a través de dichos canales, es esencial para el óptimo funcionamiento de las neuronas espejo.

Con las sesiones de Tomatis, la persona con Asperger es capaz de comunicarse sin problemas en escenarios sociales. Así, su integración en la sociedad podría conseguirse sin las frustraciones, estrés o sobrecarga emocional que a veces sienten por la incomprensión del mundo que los rodea y su incapacidad de relacionarse correctamente.

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